martes 3 de noviembre de 2009

Gavilán y paloma...


Como dice la canción... ¿o no? Ah no, que la canción es "gavilán o paloma"... bueno, da igual una conjunción arriba o abajo, lo que no da igual es la connotación que tiene. En la canción o eres una cosa o eres la otra (yo quiero ser gavilán, que a las palomas las llaman ratas voladoras y por ahí no paso), en esta foto, está el gavilán y está la paloma... ¡pobre paloma! Es supervivencia al fin y al cabo...

Esto es lo que me he encontrado esta mañana antes de regresar a casa... de repente mucha gente arremolinada en un mismo sitio, como cuando alguien mira para arriba y sin saber por qué todos miramos hacia el mismo lado... pues igual, porque en ambos casos yo no suelo ver nada. Menos mal que me ha sacado de mi duda una buena mujer que pasaba a mi lado... "es un gavilán que ha cogido a una paloma, vete a verlo que esto no se ve todos los días"... ay, pobre! -dije- a lo que la buena mujer me ha dicho... "a fin de cuentas, es supervivencia"... ¡Claro! pero se hace raro ver algo así en pleno centro de la ciudad ¿no?

Como habréis podido comprobar, tuve que hacer uso de mi bendito plan B, así que la imagen no es muy buena... tampoco he podido acercarme demasiado por miedo a espantarle, el pobre tenía más miedo que otra cosa pero ¡¡no soltaba a su presa!!

Luego, como pasa siempre, ha ido llegando más gente... y entre ellas, el típico gracioso que ha querido espantarle... a pesar de las advertencias para que lo dejara en paz no ha habido suerte... otro gracioso ha intentado echarle su cazadora "a modo de red" (sí, sí, la ignorancia es muy atrevida...) y claro, el gavilán ha volado dejando su presa a merced del camión de la basura que ha pasado segundos después por allí...

A mí me da pena la paloma ¡cómo no! pero... ¿no hubiera sido mejor que el pobre ave se diera su atracón? Me imagino que el personaje de la cazadora no ha pasado nunca hambre... yo tampoco, pero jamás le quitaría comida a nadie y menos si no es para comérmela yo ;-).

martes 27 de octubre de 2009

¿Ovejitas?


Sí, sí, ovejitas... ay, ay, ay... si es que tengo que ir hasta Debno Pozhalanskie (Debno para los amigos, Polonia) para aclarar que esas cositas blancas que se ven unidas por una cadenita no son ovejitas, no... ¡¡son las cuentas de un rosario!! Si lo que digo... recorre un montón de kilómetros -cagada porque te da miedo volar- para esto, bueno, la amistad es lo que tiene ¿no?

A ver, si vas a visitar una de las iglesias más curiosas del país, por su antigüedad (s. XV), porque es toda de madera y está policromada por dentro (no entra ya ni un punto del puntillismo), porque es pequeñísima, porque tiene dentro un instrumento rarísimo que no me acuerdo ni de cómo se llama y sólo hay 5 en el mundo, y por, seguramente, muchas cosas más que a mí ya se me escapan (la pena del idioma, cachis)... ¿cómo puedes pensar que tiene ovejas a la entrada rodeando a una virgen? pues eso es lo que me dijo tan alegremente mi amiga-guía... hasta aquí nada fuera de lo normal, no se ha dado cuenta y listo pero es que... ¡¡ella ya había estado varias veces haciendo de guía!! jajaja... bueno, al menos la saqué del error... y encima yo, que la primera vez que vi un rosario casi fue cuando visité el Vaticano (y os aseguro que no fue hace mucho).

Bromas a parte, es un lugar muy curioso, la verdad, Debno es un pueblecito muy pintoresco del sur de Polonia, tienes que ir a llamar al cura para que te enseñe la iglesia por dentro (merece la pena verla, arquitectónica y artísticamente debe ser una maravilla, se trata de la iglesia de San Miguel Arcángel), los niños venden a la puerta los quesos ahumados que hacen sus madres, las ovejas están en el prado de al lado (por eso seguro que mi amiga asociaría lo de las piedras con las ovejas...) y la gente es encantadora.

Un viaje lleno de anécdotas... ésta fue la primera escala de aquél día y el día terminó enseñando a hacer una barbacoa... bueno, enseñando es un decir, más bien "enredando", os lo contaré porque no tiene desperdicio, pero antes os tengo que contar lo del autóctono que se nos metió en el coche con sólo preguntarle si íbamos bien y que nos quiso invitar a kawa (café) en su casa, la cervecita que tomamos esperando a la barca, la bajada por el río en esos "cajones"... en fin, muchas cosas ;-).

jueves 22 de octubre de 2009

Tyniec

Después del estupendo crucerito por el Vístula aparecimos por aquí, Tyniec, donde hay un monasterio que es el que se asoma tímidamente por entre las rocas y los arbolitos. Un sitio precioso, tranquilo, en contacto con la naturaleza, a la orilla del río... ya sabéis... un lugar idóneo para la meditación y el retiro espiritual ;-).

Me encantó, bueno, es que a mí todo lugar donde respirar un poco y estar tranquila me fascina, ya sea un monasterio, un sótano o el pico del Himalaya... en este último sitio no he estado ni creo que esté al menos en esta vida, pero me imagino la sensación que tiene que sentirse allí arriba y me encanta (siempre que me coloquen allí como por arte de magia y sea capaz de vencer al sr. vértigo, claro).

Por supuesto, como todo monastario, tiene sus monjes, y su pozo, y su tiendecita de recuerdos con productos propios y postales varias, y su restaurante, y su cafetería con vistas al Vístula, y su museo y... y muchas cosas más, pero lo que más me hubiera gustado a mí es entrar dentro y escuchar el concierto de música que tenían preparado... lo intentamos pero... era "privado", o mejor dicho, no podíamos entrar los turistas así que, me tuve que conformar con sentarme en el pozo, sacar fotos sin parar y comer unos "pierogi ruskie" deliciosos... mmmm...

Los pierogi son una especie de empanadillas de pasta cocidas y lo de ruskie (rusos, igual que decimos aquí lo de la ensaladilla rusa) es porque están rellenas de queso. ¡¡Mi primera comida polaca!! Deliciosa, pero esto no fue más que el principio.

domingo 18 de octubre de 2009

Esperando...


Qué dura es la vida del marinero... siempre en la mar, pero qué durísima es la vida de la mujer de ese marinero... siempre mirando al mar, siempre esperando... Es su vida, su medio casi natural, en definitiva, algo con lo que aprender a vivir.

La alegría de cuando vuelven sólo es comparable, me imagino, a los momentos de felicidad que en algún momento podemos tener el resto de los mortales porque, me váis a permitir, estos hombres y mujeres están hechos de otra pasta. Hablo de oídas más bien porque no tengo referencias de primera mano... siempre oyes las historias sobre esos parientes lejanos que no ves desde que eras pequeña y que eligieron esta profesión... ¿eligieron? quizás, pero supongo que no les quedaba otra tampoco... salir de casa y oler a mar te mete el gusanillo en el cuerpo ¿no? El mar, la mar, el mar... ¡sólo la mar!

Las negociaciones van bien, acabo de leer... ¿bien? lo espero sinceramente, como espero que lo estén los 36 tripulantes del Alakrana y por supuesto, sus familias, sus mujeres e hijos, sus madres... como os decía al comienzo... qué dura es la vida del marinero.

La imagen que subo hoy la tenía de hace tiempo y siempre me ha gustado, es tentador sentarse con ella pero... conseguí vencer a mis impulsos. La tenía guardada para un momento especial y ahora me lo ha parecido, quiero tener un guiño con ellos, en especial con ellas: Lasai, berehala etorriko dira.

jueves 15 de octubre de 2009

Amarraditos


Se ve que el otoño agudiza las nostalgias... además de la caída de la hoja, claro, y como no podía ser de otra manera, pues por estos rincones se ha dejado caer también... es que se ve que el otoño además de causar estragos de este tipo, causa estragos trayendo los primeros virus de la temporada.

Y para seguir la tónica, cómo no, los primeros virus de la temporada también se han dejado caer por aquí... menuda la he liado... lo que parecía un agradable fin de semana largo (con la fiesta de El Pilar por medio y cumpleños familiar incluído) se ha convertido en un estupendo fin de semana largo no, larguíííííííííísimo, y encima me pasó el día festivo.

Me fui de puente a mi refugio de siempre y claro, encantada de la vida, feliz, sol y mar la combinación perfecta para tenerme contenta (¿véis con qué poco me conformo?), pero todo esto que prometía tan bien resultó terminar un poco... ¿mal? bueno, ya estoy mejor. Ay, ay, ay... qué malo es eso de tener un virus instalado en tu estómago y que encima se le ocurra ir de viaje contigo los 800 y pico kilómetros que tenía de vuelta a casa... ¿Os lo podéis creer? pues así ocurrió.

Parecía Pulgarcito dejando "huellas" por todo el camino para regresar a casa... en fin, estoy baldada así que perdonadme si no paso a veros (si alguno de vosotros ha visto a alguien por los arcenes de las carreteras en posturas poco ortodoxas... pues era yo).

Lo de amarraditos... una licencia que me he permitido, ver esta imagen me alivia ;-).

jueves 8 de octubre de 2009

El Buen Pastor

La catedral de mi ciudad... El Buen Pastor. No contenta con la entrada anterior con todo eso de los inciensos, mareos y coros que os he contado, os pongo también un edificio de culto religioso... No sé, no sé ¿estaré escuchando la llamada del Señor? Espero que no y si alguien ve que voy por ese camino que me avise por favor ¡¡que me pongo tapones!!

Recuerdo un verano, recuerdo una playa y recuerdo a una amiga diciéndome... "Junkal, me gustaría ir a misa"... Verano, playa y sol para mí son ya de por sí palabras celestiales así que si ya tenemos eso para qué ir a otro sitio ¿no? claro, que ésas eran mis conclusiones, pero debe ser que no funciona así.

Creo que fue la primera vez que entré en la catedral, claro que éramos unas crías (tendríamos 19 y 20 años, yo era la de 20 ¡quién los pillara!). Muy bonita, luminosa, las pilas donde está el agua "bendita" son como conchas de ostras gigantes... en fin, no me acuerdo de más porque no tengo costumbre de socializar de esa manera. Pero de lo que sí me acuerdo es de que fue un día de playa estupendo que tuvimos que dejar por... ¿adivináis? jajajaja, si es que... menos mal que me compensa con creces tener su amistad y ella lo sabe, lo otro... lo acepta y lo respeta, como yo lo suyo, si no... ¿qué sentido tiene ser AMIGO?

Ahora sé que me necesita y por supuesto, ahí me tiene, eso sí a 500 km pero... vosotros también estáis lejos ¿no?

lunes 5 de octubre de 2009

Un paseo por el Vístula


Así de tranquilito estaba el Vístula aquel estupendo domingo de julio. No era lo previsto, pero como hay que estar preparado para todo, pues después de los deberes dominicales de quien nos acogió, decidimos dar un paseíto en uno de los barcos que recorren el río de Cracovia. Los deberes dominicales los hice yo también, sí... no os extrañéis quienes me conocéis pero a mí me han enseñado que "allá donde fueres, haz lo que vieres" y como soy muy obediente pues allí estuve al pie del cañón tan formalita, eso sí, sin entender nada de lo que decían, oliendo a inciensos varios y medio mareada...

Oye, qué bien se lo montan, sí señor... aquí un sitio para socializar es un bar ¿verdad? bueno, pues allí lo es también la iglesia, nadie falta, desde el bebé en cochecito a la abuela con bastón, pero si ¡hasta dan la misma por megafonía para que la pueda oir todo el mundo! Los curas no son dos o tres ¡¡son trescientos!! y el coro... de lo mejor, menudo nivelazo tienen... al menos la música es universal ¿no? aunque no te enteres de lo que dicen... claro, que muchas veces no me entero ni en castellano. Bueno, pues a lo que iba, que me debí portar tan bien que me dieron como premio mi crucerito por el Vístula (claro, alguna contraprestación tenían que darme teniendo en cuenta de que no quiero cuentas con el clero y sus historias).

Fue una hora río arriba río abajo, con música en directo, cafecito en proa y fotos por doquier... tan emocionada me debieron ver con mi camarita que hice de guiri total... madre mía, si es que... pues resulta que de repente el capitán del barco y su segundo me empezaron a llamar... yo alucinada porque salvo a mi amiga polaca no conozco a nadie allí (bueno, ahora ya sí) y claro, yo ni caso. Ellos que seguían insistiendo, y ya con mímica descubrí qué querían... jajajaja.

Terminé subiendo a la cabina, con una gorra de marinero y manejando el timón... por supuesto hay instantáneas del momento que no pienso enseñar... lo que os digo ¡guiri total! pero lo malo es que no fue el único día... en fin, gajes del turismo ;-).

Al fondo, Wawel castillo y la catedral, el paseo... precioso como todo lo que he vivido allí.