jueves 3 de diciembre de 2009

Llegaron, vieron, vencieron


Pues sí, llegaron el sábado y vencieron el domingo... vieron todo lo que en tan poco tiempo alcanzaron a ver, pero lo suficiente como para volver (y yo así lo espero). Se recorrieron casi 500 kms (y 500km de vuelta) para correr los 42.5 que supone una maratón... la maratón de San Sebastián.

Se fueron felices, uno mejoró su marca el otro... simplemente disfrutó del recorrido... para uno era su primera maratón, para el otro era LA maratón... para los dos venir aquí es siempre especial, para mí que vengan es un orgullo... ambos lucharon por llegar a meta, y yo estaba allí... ambos corrían por un sentimiento común, ambos levantaron la vista... y los dos llegaron (por separado, pero lo lograron).

Por muchas vidas que viva nunca serán suficientes para agradeceros todo lo que seguís haciendo, pero me vais a permitir que el primer puesto de ese podio quede vacío... el segundo y el tercero os lo repartís a partes iguales porque no hay dedo que me corte que no me duela... que sepáis que yo os daría el primero también ;-).

¡Felicidades campeones! A por la siguiente.

viernes 27 de noviembre de 2009

¡1 añito!


Parece mentira pero desde aquella primera "L" a esta rosa amarilla ya ha pasado un año ¡cómo corre el reloj!... Y dicen que a partir de los taitantos van de dos en dos ¡mentira! van de 4 en 4 o al menos es la sensación que tengo yo al darme cuenta de que ya han pasado 365 días desde que empecé en esta aventura.

Gracias al primero, al segundo, al tercero, así hasta el último comentario y cómo no, gracias al que no lo deja pero sabe que existen mis rincones. Gracias a todos porque como ya sabemos, esta historia no existiría sin vosotros.

Mi intención era poder enseñar estos rinconcitos a dos o tres de aquí al lado y poco más, vamos, a esos que no tienen tiempo para venir a tu casa y tragarse una tarde de fotos, pero... mi sorpresa ha ido creciendo al ver que poco a poco tengo una pequeña legión de seguidores (claro, comparado con muchos de vosotros no os llego ni a la altura del widget pero yo, tan contenta). No sólo alimentáis este blog, sino que alimentáis también a su dueña aunque... ahora no os paséis que vienen las navidades jeje.

Antes escribía para mí, ahora... escribo para vosotros. Gracias otra vez.

miércoles 25 de noviembre de 2009

Verde que te quiero verde...


... verde viento, verdes ramas,
el barco sobre la mar
y el caballo en la montaña...

¿No os tiraríais rodando por esos prados? Yo lo hubiera hecho si no hubiera sido porque iba en autobús y cualquiera le decía al "jefe" que me parara para cumplir el caprichito... y ya sabéis ¡¡encima había que decírselo en polaco!!

Este estupendo paisaje es la tierra firme que bordea el río que hemos bajado antes (sí, sí, "hemos" porque ya es como si lo hubiérais hecho también), el coche no lo pudimos meter en los cajones esos así que teníamos que volver sobre nuestros pasos... aunque pensándolo bien, ¿quién dice que no hubieran aguantado? mejor no tentar a la suerte... En esta ocasión no, pero en otra que -casualidad también nos perdimos- tuvimos que atravesar otro río en otra especie de barcaza ¡con coche y todo! Ya os lo contaré, ya...

De aquí nos íbamos a merendar-cenar o similar a la casa de Heidi o de su prima, con super puesta de sol incluída, con barbacoa que no tiraba ni a la de tres y donde las "invitadas" tuvieron que hacer valer sus dotes que no sirvieron de mucho más que para tener agujetas al día siguiente con tanto soplar y abanicar al negro (al carbón, claro). También os lo contaré con más detalle... No, si es que a este paso me tiro hasta las vacaciones siguientes contandoos los detalles, en fin, es que no tienen despedicio y os aseguro que hay muchos ;-).

Antes de descubrir que Heidi no era suiza sino polaca (tranquilos, que no ha sido nada traumático) pasamos por el castillo de Niedzica, junto al embalse de Czorsztyn, un castillo con fantasma a tenor de la extraña señal que había a la entrada... por eso no pasamos del claustro, bueno, por eso y porque llegamos media hora antes de que cerraran jeje.

Al fondo Tatra Montaña... Verde que te quiero verde...


miércoles 18 de noviembre de 2009

... Y seguimos por el río...


Seguro que después de ver en la entrada anterior la "barca" en la que había que bajar por el río, muchos os habréis preguntado si he sido capaz de hacerlo... ¿lo dudabais? Para los que sí, aquí os presento la prueba del algodón (que conste que tengo una remando pero... vamos a mantener la reputación).

El Dunajec, como ya os he dicho, son 12 km de eses, pero si estuviera en línea recta tan sólo contaría con 3 km... menos mal que son 12 porque si no, no tendría gracia eso de tener que adivinar (en polaco, por supuesto) hacia qué lado vamos a girar en la siguiente ese...

El autóctono que nos encontramos antes resultó ser uno de los guías que lleva esas barcazas, pero claro, estaba de fiesta (de ayer ¿recordáis?). Nos tocó esperar un poco porque éramos las primeras en llegar, así que aprovechamos para comer y beber una Zyviec (cerveza de allí, buenísima por cierto). Durante todo ese tiempo de espera, además de confundirnos con húngaras... (ya veis, qué pintas de húngaras podemos tener, pero bueno) pues no veíamos ninguna barca amarrada... Lo que sí había era un montón de cajones de madera alargados, apilados.

Aquí viene lo gordo, cuando veo que nos avisan para subir y allí no había barca alguna, empiezan a coger cajones de esos y atarlos entre sí con cuerdas... ¡ay! me entraron los 7 males... y eso que sé nadar pero... bueno, las super barcazas en las que teníamos que bajar el río eran 5 cajones unidos por cuerdas y listo, sí, sí, listo. Tan alucinadas debíamos estar que ni nos dimos cuenta de que, a pesar de llegar las primeras, nos quedamos sin sitio en la "barca"... lástima, pensé, otra vez será ;-)... pero no! el guía sacó a los del primer banco y ¡¡¡¡nos metió a nosotras!!!! No dábamos crédito, pero allá que subimos.

Un verdadero placer, una maravilla, un sueño ese recorrido... todo lo que se os venga a la cabeza es poco porque es un paisaje de cuento, el guía resulto ser el jefe y además el mejor, nos tocó achicar agua y tan contentas, nos "invitó" a remar (de todos los que íbamos sólo a nosotras y a un niño... ¡ay que ver!) y, la verdad, no se nos dio nada mal.

Me imagino que os gustará saber también que todos los que llevan estas barcas son hombres y todos tienen que estar solteros, así es la tradición, pero se encargaron de aclarar enseguida que el hecho de que sean solteros no significaba que no pudieran tener una mujer al lado ;-). Curioso ¿no?

jueves 12 de noviembre de 2009

Por el Dunajec


Éste es el río Dunajec -creo que os lo he presentado en alguna entrada ya- con sus serpenteantes 12 kilómetros de longitud y rodeado de un paraje precioso que pertenece al Parque Natural de los Pienines, al sur de Polonia. Como véis, no puedo dejar de mostraros imágenes de aquel país... me ha enamorado, la verdad... siento ser tan pesada ;-).

Nos quedamos en la iglesia policromada de Debno ¿recordáis? bien, pues después de escuchar al cura contar la historia (en polaco, con lo cuál no me enteré de nada), después de probar los quesos ahumados que vendía en la puerta un chavalillo y después de entablar conversación con una turista también polaca que iba vestida como yo (sí, sí, vaqueros y camiseta azul sin mangas pero es que ¡¡era el mismo azul del vaquero y de la camiseta!! sólo que ella era "algo mayor"), pues retomamos el viaje hacia este río.

Todo parece normal si no fuera porque... cosas que pasan, pues te pierdes... ¡lógico! tanto nombre raro, tantos cruces y tantas cosas que ver por la ventanilla del coche... que te pasas las señales... en fin, menos mal que llevábamos la chuleta y nos topamos con aquél autóctono tan salado que quería invitarnos a un café en su casa... A ver, por partes, si te pierdes y ves una luz en el camino te paras ¿verdad? pues eso fue lo que hicimos... vimos a un mozo que debía estar esperando "al autobús" y paramos... claro, mi amiga sabrá lo que hablaron porque yo... ni idea, sólo sé que me mandó al asiento de atrás para que se subiera él... ¿os lo podéis creer? cría cuervos...

A mí estas cosas no me pasan, pero mi amiga decía que a ella tampoco... habrá que creerla, el caso es que el muchacho era majete, no paraba de hablar y todo el rato mirando para atrás... dios, ¡¡que mire para adelante y le indique que nos perdemos otra vez!! el caso es que nos indicó fenomenal, teníamos intenciones de coger la barcaza un pueblo antes pero no debía merecer la pena, el caso es que nos llevó hasta su casa, dejamos el coche casi en su puerta y nos lo vigiló muy bien (cuando volvimos a las horas estaba en su balcón esperándonos, me imagino que para tomar el café pero... aún nos quedaban cosas por hacer en el día).

Él hizo la buena acción con nosotras pero nosotras... ¡ay pobre! Nosotras sí que fuimos la luz al final del camino... llevaba esperando creo que 2h al autobús, había estado el día anterior de boda y le habían dejado todos los amigos solo... vamos, que seguía la juerga porque cuando nos topamos con él eran cerca de las ¡¡dos de la tarde!! En Polonia estar de resaca se dice "estar de ayer"... ¡y tanto! Bueno, las vistas desde su casa no pueden ser mejores... el río y Eslovaquia en la otra orilla... ahí dejamos el coche.

Ah, nuestra intención era bajar por el río en una "barca" de ésas...

domingo 8 de noviembre de 2009

La Behobia - San Sebastián


Para muchos una simple carrera, mejor dicho... una media maratón, para mí mucho más que todo eso. No soy una aficionada al atletismo pero soy una tremenda aficionada a los amigos, a los valores, a las intenciones (siempre que sean buenas, y en este caso lo han sido siempre) y a los deseos.

Hace unos cuantos años (cinco ya...) alguien me dijo "Junkal, preparanos hueco que vamos a correr la Behobia - San Sebastián", por supuesto les hice hueco ¡cómo no! Y se lo seguiré haciendo siempre que quieran... Según dicen es la carrera más bonita que hay, dura también debe serlo pero todo el mundo coincide en la belleza de la prueba ya sea por paisaje, por el recorrido tan desigual o por la animación, o... por todo ello junto más bien.

Desde aquel año no he faltado a la cita vinieran a correrla aquellos amigos o no, este año he faltado sí, por la climatología... lo he intentado, he estado a punto de salir de casa pero... semejante temporal no iba a depararme nada bueno, seguro! así que he optado -muy a mi pesar- en quedarme en casita a resguardo y más segura ;-).

Aquel año corrieron por un motivo, el más especial de todos, por una vida... toda una vida que había por delante y por la que debíamos luchar... Traían un lema en sus camisetas naranjas, un lema que adoptamos como bandera y que nos sirvió de mucho pero... Al año siguiente también vinieron, ya sin lema y con mucha más emoción aún, con un pensamiento único... dedicarle la carrera a su amigo... y así año tras año mientras han podido venir.

Para mí esta carrera es doblemente emotiva, los amigos son míos y "el amigo" lo fue también... me queda de todo esto la ilusión de aquél primer año, las mejores intenciones y los mejores deseos pero, sobre todo, los mejores amigos... aquellos que recorren 500 kms para correr 20 en tu ciudad. Este año se van a superar... recorrerán los mismos 500 kms para correr 40 en la maratón... ¿hay homenaje más bonito en nombre de una amistad? Para mí no... G R A C I A S.

La foto es de cualquier otro año pero representa muy bien lo que es...

martes 3 de noviembre de 2009

Gavilán y paloma...


Como dice la canción... ¿o no? Ah no, que la canción es "gavilán o paloma"... bueno, da igual una conjunción arriba o abajo, lo que no da igual es la connotación que tiene. En la canción o eres una cosa o eres la otra (yo quiero ser gavilán, que a las palomas las llaman ratas voladoras y por ahí no paso), en esta foto, está el gavilán y está la paloma... ¡pobre paloma! Es supervivencia al fin y al cabo...

Esto es lo que me he encontrado esta mañana antes de regresar a casa... de repente mucha gente arremolinada en un mismo sitio, como cuando alguien mira para arriba y sin saber por qué todos miramos hacia el mismo lado... pues igual, porque en ambos casos yo no suelo ver nada. Menos mal que me ha sacado de mi duda una buena mujer que pasaba a mi lado... "es un gavilán que ha cogido a una paloma, vete a verlo que esto no se ve todos los días"... ay, pobre! -dije- a lo que la buena mujer me ha dicho... "a fin de cuentas, es supervivencia"... ¡Claro! pero se hace raro ver algo así en pleno centro de la ciudad ¿no?

Como habréis podido comprobar, tuve que hacer uso de mi bendito plan B, así que la imagen no es muy buena... tampoco he podido acercarme demasiado por miedo a espantarle, el pobre tenía más miedo que otra cosa pero ¡¡no soltaba a su presa!!

Luego, como pasa siempre, ha ido llegando más gente... y entre ellas, el típico gracioso que ha querido espantarle... a pesar de las advertencias para que lo dejara en paz no ha habido suerte... otro gracioso ha intentado echarle su cazadora "a modo de red" (sí, sí, la ignorancia es muy atrevida...) y claro, el gavilán ha volado dejando su presa a merced del camión de la basura que ha pasado segundos después por allí...

A mí me da pena la paloma ¡cómo no! pero... ¿no hubiera sido mejor que el pobre ave se diera su atracón? Me imagino que el personaje de la cazadora no ha pasado nunca hambre... yo tampoco, pero jamás le quitaría comida a nadie y menos si no es para comérmela yo ;-).